"...Corred hacia mi, espiritus de pensamientos asesinos.... Cambiadme de sexo, y desde la punta de los pies a la cabeza, llenadme de la más implacable crueldad..."
Lucía quería ser princesa de la noche fría sin embargo es como un fardo bajo la gran vía acurrucada sobre un lecho sin un techo, echo de cartón
Lucía sabía que esa noche no resistiría,
no siempre tras la noche resucita el día hay días en los que no está de Dios volver a ver el sol
Ella entonces recordaba como siempre había sido abandonada desde aquella madrugada en que nació
Por aquellos que pasaron junto a ella, no comprendieron que su mala estrella era tan estrepitosa como un corazón
Lucía sentía un calor que no reconocía hacia tanto que ignoraba que era la alegría que una lluvia que caía desde dentro de su cuerpo la empapó
Lucía sonreía, cuando al alba del siguiente día la encontraron sin color y totalmente fría y ya nadie pudo ni siquera dar un nombre, una razón
Ahora ya no recordaba como siempre había sido abandonada desde aquella madrugada en que nació por aquellos que pasaron junto a ella, no comprendieron que su mala estrella era tan estrepitosa como un corazón